Hacer de tu pasión, tu profesión

¿Quién hay detrás de revolución pata?
Soy Sheila Micó, nací en 1986 y desde muy pequeñita he compartido mi vida con perros. No tuve una infancia muy sociable, ni agradable… lo que para mí fue la mayor de las pesadillas en su momento, hoy en día tiene nombre y descripción social, «bullying». Si sabes de lo que estoy hablando entenderás que mi perro fuera mi mejor amig@ en mi infancia y posteriormente, en mi adolescencia.
Pasaron los años y me puse a trabajar. Gracias a mi poca vergüenza y mis ganas de salir de Tarragona pude optar a un trabajo que me dio la oportunidad de emprender una aventura profesional en Madrid. De esta manera, cambié de ambiente y dejé de ser la diana de much@s para pasar a ser una más y poder conocer a gente nueva.
Aprender a disfrutar

La verdad es que en mis planes nunca entró el hacer nada de lo que hice en Madrid. Siendo sincera, estuve tan centrada en cómo evitar los conflictos que se me acontecían, que mi cabeza no se paró a pensar en que quería ser de mayor, o que me gustaría estudiar, pues solo pensaba en huir. Es así como todo lo que me empezó a suceder, una vez había volado del nido, me parecía divertido e interesante. De hecho, no me importaba en absoluto estar ocupada el 100% de mi tiempo. Era muy simple, de repente había aprendido a socializar, relacionarme, a disfrutar…
Es super curioso pensar como alguien me hizo creer que yo no servía para nada y como de repente una misma saca fuerzas y resulta servir para mucho más de lo que nunca había imaginado. Desde que inicié mi aventura conocí a un montón de gente. También, pude asomar la cabeza por diferentes sectores, todos vinculados al marketing y la comunicación. Mira por donde la «MARGINADA del grupo» resultó tener un «algo» en el sector del marketing, la comunicación y las relaciones públicas.
El gran golpe de realidad
Después de mi aventura por la capital y con la sensación de haber aprendido un montón, volví a Tarragona con «aires de saber mucho”. Me aventuré en un proyecto profesional, pero me mal-asocié con otras personas y esto me llevó a la ruina más absoluta. Justo en ese punto, me di el golpe de realidad más duro de mi vida hasta el momento. Si hubiera hecho las cosas bien, si no me hubiera dejado llevar de manera inconsciente, me hubiera ahorrado la pérdida de mucho dinero que no tenía y que nunca había tenido.
De manera que si en mi aventura madrileña había aprendido que valía mucho más, en mi experiencia de vuelta aprendí que sin formación y conocimientos estaba perdida. Tan perdida que no veía la manera de sacar a flote tanta decepción personal, ahogo por las deudas y verme de nuevo en casa con todos los fantasmas del pasado.
Volver a empezar
Una ciudad tan pequeña como Tarragona no permite grandes errores. Es muy fácil que te encasillen y surjan limitaciones profesionales como me pasó a mí. Sin embargo, la suerte estuvo de mi lado. Alguien que no me conocía, pero había oído hablar de mí, debió pensar que era buen momento para darme una oportunidad y vaya que sí lo fue…
De repente me había llegado un salvavidas profesional y emocional. Un empresario que no residía en Tarragona estaba abriendo un nuevo negocio en la ciudad y buscaba un perfil como el mío para ayudarle en el área de marketing y comunicación. Se trataba de una empresa que se encargaba de refit (reparación y mantenimiento de yates y superyates), ¿qué sabia yo de eso? Pues absolutamente nada. Creedme que la sensación de agobio y desamparo por la situación en la que me encontraba me abrieron la curiosidad de repente y puse todo mi empeño en dar la talla.
Seguir aprendiendo
Aprendí muchísimas cosas, entre ellas como hacer de tu pasión, tu profesión. Mi jefe, gran apasionado del mar y de los barcos, había dedicado gran parte de su vida a cosas que le habían generado mucho dinero. Sin embargo, lo que realmente le gustaba era el mar, los barcos… y cuando le llegó el momento y la oportunidad lo supo ver y apostó por ello.
Empezamos compartiendo un coworking en un edificio frío y aburrido de Tarragona. En él, solo estábamos mis dos jefes y yo. Desde ahí, operábamos como «la gran empresa» que querían llegar a ser. En pocos meses nos habíamos instalado en el varadero de Tarragona y habíamos empezado a situar la empresa en el mapa y la guía de muchos capitanes. El crecimiento del negocio provocó que debiese ampliar mis conocimientos para crecer con él o de lo contrario, «debía abandonar el barco». Fue entonces cuando puse en la balanza muchas cosas. En esta ocasión, el corazón ganó a la ambición. Decidí que no quería dejar lo que paralelamente estaba construyendo a nivel personal, mi familia, mis perros, mi hogar…
Y… llegó Revolución Pata
En todo este largo camino, los animales me han acompañado y han sido uno de mis pilares. Poco a poco fui formando mi manada tanto perruna como personal. Tras estar colaborando y estando en contacto con distintas asociaciones y refugios, además de haber experimentado situaciones desagradables en torno a los animales, pensé que debía hacer algo. Los animales era un tema que amaba y que me apasionaba. Empecé a investigar y a hablar con mucha gente, y de esta manera, me di cuenta de que había muy poca educación o conocimiento real sobre los animales y cómo tenerlos responsablemente, además de una falta de empatía.
En 2020, me surgió la oportunidad de hacer un pódcast hablando sobre mi vinculación al mundo del rescate animal y de ahí salió Revolución Pata. Formé la asociación con la idea de cambiar el foco. Quería hacer hincapié en la educación, sin dejar de lado los rescates, pese a que el rehabilitar y encontrar a las mejores familias para mis rescatados conllevaba una gran dedicación. Desde entonces y hasta el día de hoy, la asociación ha evolucionado completamente y yo con ella. Las leyes han cambiado, los animales han empezado a ganar terreno en el corazón y los hogares de las personas, pasando a ser uno más de la familia. Revolución Pata quiere agarrarse a este fenómeno para conseguir que las nuevas generaciones no cometan los errores que nosotros sí cometimos en el pasado.



Que bonita historia Sheila!! Eres el claro ejemplo de tesón y amor!!! Me encanta la web!!!!🩷
¡Muchísimas gracias Eloisa! Recibo con muchísimo cariño e ilusión tus palabras bonitas 🐾♥️
Tengo que decirte,que la web desprende todo el amor que sientes por los animales.
Cosa que he podido vivir en primera persona y es tan real…
Eres una persona maravillosa,que ayuda a todo el mundo con mucho cariño.
Y personalmente yo,te estaré agradecida toda vida ☺️😘
Ariadna, que palabras más bonitas, millones de gracias❤️
Una historia muy impactante Sheila.Eres inspiración y amor para muchos te abrazo fuerte 💋🐾
Muchísimas gracias Vanesa, te mando un gran abrazo❤️
Eres puro amor. Ojalá el mundo estuviera lleno de personitas como tú, con ese cariño y dedicación que desprendes.
Millones de gracias Lorena, palabras como las tuyas se reciben con mucha alegría ❤️
Ya sabes que yo estoy in LOVE con Revolución para. Y siempre que puedo aporto con mi granito de arena.
Sólo decirte gracias por todo lo que haces. 💗🐶
Las gracias te las doy yo a ti Silvia, vuestro apoyo lo recibimos con mucho cariño❤️